La confianza no se promete. Se demuestra en cada respuesta.
En Derecho, una respuesta convincente pero infundada no es una ayuda: es un riesgo que recae en quien pregunta. Por eso la seguridad de AIM LEX empieza en el contenido —cada afirmación anclada a su fuente— y se extiende a cómo se tratan y protegen tus datos.
Fuente delante, no verosimilitud
Cada afirmación se ancla a la fuente primaria oficial. Si una cita no se comprueba contra el texto vigente, no se emite; y si el corpus no cubre la consulta con garantías, se dice y se orienta. Mejor sin dato que con un dato falso.
Tus datos no entrenan modelos
Las consultas y los documentos de tu organización se usan para responderte a ti, nunca para entrenar modelos ni para alimentar a terceros. Tu trabajo es tuyo.
Cada organización, su espacio
Separación estricta entre organizaciones: cada despacho accede únicamente a su información. Los datos de un cliente no son visibles para ningún otro.
Conforme al RGPD, en la UE
Tratamiento de datos conforme al Reglamento General de Protección de Datos, con la información alojada en infraestructura europea y conexiones cifradas.
Tú decides la permanencia
Política de retención que purga la información cuando deja de ser necesaria, y sesiones de acceso que pueden revocarse en cualquier momento.
Comprobable, no opaco
El estado del sistema es público y cada norma muestra cuándo se verificó por última vez frente al texto oficial. Lo que ves, lo puedes contrastar.
✓ Nada se ejecuta sin tu aprobación
Los agentes observan, proponen y esperan. La decisión —y la responsabilidad profesional— sigue siendo tuya. El control humano es parte del diseño, no un añadido.
✕ Caja negra que afirma sin pruebas
Citas inventadas, normas derogadas presentadas como vigentes y respuestas que nadie puede rastrear. Justo lo contrario de lo que un profesional puede firmar.